martes, 9 de diciembre de 2008

Confrontación docente.
Siempre trabaje en compañías de la iniciativa privada, mi capacitación siempre fue directa en el ámbito laboral. Ocupe puestos gerenciales y directivos, hasta que pude abrir mi propio negocio en el rubro de las refacciones automotrices. En el año de 1982, debido a mi falta de conocimientos y a las condiciones que en el país prevalecían (crisis económica 1983), experimente una de mis más duras vivencias, la quiebra. Emigre a Estados Unidos de Norte América, Donde aprendí Ingles. Regrese al país con la firme convicción de prepararme más, debido a que tenía fuertes inquietudes de volver a un salón de clases y vivir de nuevo el ambiente escolar, con un objetivo en la mira, ser más competente, pero el tiempo no perdona y tuve que encontrar la fórmula para obtener conocimientos en el área que más experiencia tenia, el comercio.
Trabajar y estudiar no fue fácil, estudie un año en la Universidad de Desarrollo Profesional y descubrí una forma de acreditar mis conocimientos adquiridos por la experiencia laboral, acogido al acuerdo 286. La preparación fue muy compleja debido a que me vi forzado a ser autodidacta, acreditando los exámenes provistos por CENEVAL para el egreso de la licenciatura de comercio y negocios internacionales.
Anteriormente tome la oferta de trabajo en la DGETA. Fue cuando empezó mi relación con la docencia. Efectivamente la casualidad me puso en el ámbito docente y en el descubrimiento de lo que yo le llamo vocación tardía.
El ser un facilitador y estar frente a un grupo, todos los días, es una responsabilidad que nos da la oportunidad de cumplir con un alto sentido de servicio y profesionalismo, liberándonos con un alto margen de satisfacción por los objetivos logrados. Poder recibir los saludos y las gracias de los estudiantes egresados, es haber cumplido con lo que significa ser docente del SEMS en su más amplia expresión.
Cabe decir que no todo es satisfactorio, pero es parte de la problemática con la que los docentes tenemos que trabajar. Muchos de los problemas, son recurrentes, por mencionar algunos: la deserción, el ausentismo, la indisciplina, etc. Obviamente son elementos de insatisfacción, pero también nos dan la oportunidad de poder hacer las correcciones y encausar al estudiante, lo cual nos dará más satisfacción si lo logramos.
La Aventura de ser docente.

Es impresionante la forma que el autor José M. Esteve, plantea de una forma tan coincidente la trascendencia en el desenvolvimiento de un maestro.
La identificación en muchos de los puntos que cita el mencionado, me hace reflexionar en gran manera en el quehacer docente que llevo a cabo. La similitud de sus experiencias, sobre todo al principio de su carrera docente me proyecta, dejándome ver una dirección.
Con toda la modestia que se me permita, yo antes estaba como receptor de la información (es muy cómodo ser alumno), que le enseñen a uno o mejor dicho retener conocimientos, ahora mi posición a cambiado gracias a la práctica docente. El dar es más gratificante y siempre tiene uno para dar más. Recibir es importante, pero siempre dar, es más gratificante, porque más recibes. No trato de filosofar de ninguna manera pero es inherente de la condición humana el poder aprender para enseñar.
Hace tiempo me enseñaron que la libertad bien podría tener un sinónimo, la responsabilidad.
El responsabilizarse en el sentido de ser docente, y cumplir con ese compromiso es una tarea constante que nos permite ser competentes, nos da la oportunidad de liberarnos y poder tocar, como dice Esteve un pedacito de cielo.